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Comisión Ejecutiva Federal

Con la seguridad no se juega

La seguridad personal no es un capricho para nadie, ni siquiera para el presidente del Gobierno. No creo que nadie prefiera ir con escolta y que todos tus desplazamientos y quehaceres cotidianos estén condicionados al hecho de poder elegir dónde y cómo se quiere ir o estar. El cargo del presidente del Gobierno conlleva una limitación de la libertad personal y un dispositivo de seguridad que se acepta desde el momento que se accede al cargo. Quien no entienda eso es que no entiende nada.

Harta, cansada y cabreada. Eso es lo que siento cuando leo ciertos artículos de opinión o notas de prensa de algunos partidos políticos que critican por criticar al presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, con el único fin de darse publicidad y captar la atención de los medios de comunicación.

Son críticas formuladas sin ninguna base y, lo que es peor, desde la ignorancia absoluta. Quienes las realizan, seguramente no han digerido todavía que España tenga un presidente y un Gobierno socialista legítimo y constitucional. En eso consiste la democracia y esa fue la voluntad de la mayoría parlamentaria del Congreso que apoyó la moción de censura contra Mariano Rajoy después de que el Partido Popular fuese condenado por corrupción por la Audiencia Nacional.

La seguridad personal no es un capricho para nadie, ni siquiera para el presidente del Gobierno. No creo que nadie prefiera ir con escolta y que todos tus desplazamientos y quehaceres cotidianos estén condicionados al hecho de poder elegir dónde y cómo se quiere ir o estar. El cargo del presidente del Gobierno conlleva una limitación de la libertad personal y un dispositivo de seguridad que se acepta desde el momento que se accede al cargo. Quien no entienda eso es que no entiende nada.

Cuestionar los desplazamientos que pueda realizar Pedro Sánchez, como sucedió hace unos meses, reclamar datos que se saben que son confidenciales y que no se facilitarán para garantizar su seguridad personal con el argumento de la transparencia política, resulta un ejercicio de demagogia que descalifica a quien lo practica.

PORQUE es recomendable ponerse frente al espejo y que quien actúa así se pregunte qué sucede con la seguridad de los representantes de su partido. ¿La eligen ellos o la determinan los profesionales que velan por su seguridad?

Sembrar la duda y aumentar la crispación política bajo cualquier pretexto se está convirtiendo en la hoja de ruta habitual de quienes todavía no han digerido su fracaso.

Las críticas siempre son saludables, pero se descalifican si no van acompañadas de alternativas. Esa es la diferencia entre la demagogia y el pluralismo democrático. Lo demás es hipocresía y populismo de todo a cien con el único fin de generar crispación entre la ciudadanía y arrancar algún voto a cualquier precio.

Los criterios que se emplean para garantizar la seguridad del presidente del Gobierno son los mismos que rigen para garantizar la seguridad de cualquier presidente, sea del partido que sea. Bueno, puedo asegurar que en el caso de Pedro Sánchez, la discreción es muy superior a la que emplearon otros cuando venían a Castellón.

Lo afirmo con rotundidad porque lo he vivido.

 

10/11/18 - Mediterráneo